El ramo que cuenta tu historia

Cada ramo Floralia nace de una conversación: tu vestido, tu personalidad, la estación, el lugar y la forma en la que quieres recordar ese día. Fresh o preservado, cada diseño se crea bajo la dirección del maestro florista Juan Carlos Tabero.

No elegimos un ramo. Lo diseñamos contigo.

Un ramo no debería parecerse al de nadie más. Por eso trabajamos desde la proporción, el movimiento, la textura, el color y la relación con tu vestido para crear una pieza que tenga sentido dentro de toda la boda.

Colección Atelier

FRESH

PRESERVADOS

Entonces probablemente tengamos que crearlo.

Dos maneras de recordar lo mismo

  • Fresh

    Flor viva, fragancia, movimiento y máxima naturalidad. Trabajamos con disponibilidad estacional para que cada ramo tenga su propio momento.

  • Preservado

    Una creación diseñada para permanecer. Ideal si quieres conservar el ramo como recuerdo o buscas determinadas texturas y tonalidades fuera de temporada.

Cuéntanos cómo imaginas tu ramo

Comparte con nosotros la fecha, el lugar, el vestido y las referencias de tu boda. Estudiaremos cada detalle antes de preparar una propuesta personalizada.

El ramo no termina en tus manos

El ramo puede ser el protagonista, pero no tiene por qué ser la única pieza floral que hable de vuestra historia. En Floralia diseñamos complementos coordinados con el ramo y con la identidad floral de la boda para crear pequeños vínculos entre la novia, la pareja y las personas importantes de ese día.

Cada pieza se diseña de forma artesanal, respetando la paleta, las flores y el lenguaje del proyecto principal.

Así nace un ramo Floralia

❋ GRATIS

Asesoría + diseño + ramo de hasta 150 €

Participación gratuita para miembros del Círculo Floralia que cumplan las condiciones de cada convocatoria.

Cada mes, una novia. Un ramo creado para su historia.

Historias que ya han florecido

Lugar: Madrid
Ramo: Bouquet desestructurado de inspiración andaluza

Claveles, nardos, romero, eucalipto y calas se combinan en un ramo con movimiento, carácter y mucha identidad. La novia quería llevar Andalucía en las manos sin caer en lo literal: buscaba elegancia, frescura y una composición con alma.

El romero tenía además un significado especial por su vinculación rociera, mientras que el clavel y el nardo aportaban esa memoria floral tan reconocible del sur. El resultado fue un bouquet desestructurado, natural y sofisticado, pensado para hablar de ella antes incluso de llegar al altar.


Andalucía, llevada a ramo sin necesidad de explicarla.